jueves, 12 de enero de 2012

EL LIDERAZGO COMO DETONANTE DEL CRECIMIENTO DE LAS EMPRESAS Y EL DESARROLLO DE MEXICO

Antes de ponernos a pensar si es el liderazgo detonante del crecimiento de nuestro país y de las empresas, es preciso reconocer la realidad que estamos viviendo, que se resume en una gran crisis económica, de seguridad, sanitaria, democrática, de valores, y la más peligrosa para cualquier organización privada o pública, la crisis de la confianza, que si trasciende al país entero se convierte en algo que desencadena todos los males que una nación puede soportar y la condena a su desintegración. En estos tiempos de crisis, no confiamos en las autoridades locales; desconfiamos del gobierno estatal y federal; descalificamos lo que dice y hace el Presidente de la República; repudiamos a los partidos políticos; rechazamos la ingerencia de los voceros de la iglesia católica; en fin, estamos desconfiando de todo y de todos. Nos preguntamos qué nos está pasando como ciudadanos y como país en su conjunto, y la respuesta es coincidente: no tenemos quién nos guie ni en quién confiar…nos falta un líder auténtico. En la confusión, culpamos al gobierno o a nuestros jefes de todo lo malo que nos pasa, sin ponernos a reflexionar sobre las causas que originan estas calamidades nacionales. Un mínimo ejercicio de conciencia nos reclamaría la falta de acción personal para resolver las crisis que nos agobian. Por eso planteo que antes de proponer líderes formales que nos lleven por el camino correcto, la tarea más difícil la tenemos en el ahora; tenemos que aceptar que, si queremos satisfacer todas las necesidades que no son cubiertas por el gobierno y por la sociedad, debemos empezar por convertirnos en líderes en nuestra área de influencia, sea esta en el taller, en la escuela, en la familia misma. Una vez cubierto este primer paso, por añadidura vendrán liderazgos mayores, creados y supervisados por todos los que nos convirtamos en los “líderes menores”.

Con una estructura de liderazgo como la planteada, es seguro que detonará el crecimiento de nuestras empresas y por consiguiente de nuestro país, y serán proyectados a los niveles de productividad y competitividad que beneficiarán a la población entera.

Sin una estructura de liderazgo como la planteada, es seguro que las empresas primero y el país inmediatamente después, serán testigos de secuenciales detonaciones que anunciarían el principio de la decadencia nacional.

A nosotros nos toca escoger.

martes, 23 de marzo de 2010

La Empresa Inteligente como propuesta para la transformación organizacional

Después de más de dos siglos años de generar riqueza bajo un sistema piramidal o funcional de las organizaciones, con las consecuencias que hoy estamos sufriendo, que se traducen en altos índices de pobreza y de insatisfacción entre los ciudadanos, surge una esperanza de que el esfuerzo de quienes han producido un siglo atrás, sirva de plataforma para enfrentar los retos que nos plantea la Sociedad del Conocimiento que asume los cambios trascendentaales que demandan los nuevos tiempos.
Esta esperanza de transformación se llama Sistema Empresa Inteligente (SEI).
Es una realidad que nuestro país está pasando por una crisis continuada que va desde lo político hasta lo más sentido de la sociedad. Por si fuera poco, las circunstancias económicas del mundo globalizado han hecho que las crisis se agraven y que alejen más la solución que todos esperamos. Sin embargo, con las premisas y postulados que contiene el SEI, podemos aspirar a “salir del hoyo” dignificando la labor de los trabajadores.
La tarea que se ha echado a cuestas Anibal Basurto y sus seguidores tiene un grado de dificultad enorme, principalmente por el nivel educacional tan bajo que tenemos en México, punto de partida que siempre identificamos cuando se trata de encontrar las causas de nuestros males. Otra limitante y gran barrera para avanzar en el sector productivo es la obsoleta cultura empresarial que maniata a los empresarios para hacer los cambios que exige el siglo XXI.
Pero no todo es negativo. La metodología que está aplicando el SEI para convencer a los empresarios de que escuchen el clamor de la sociedad que pide cambios, es convincente por su fuerza moral. No es posible avanzar si no se armonizan la Misión y Visión de las partes.
Los conceptos nuevos de la Empresa Inteligente, como lo son el dignificar a las personas que producen; identificar al cliente verdadero; promover el capital intelectual como eje de la Visión; buscar los rendimientos de las organizaciones a través de la gente; descubrir los liderazgos en el equipo humano; fomentar la competitividad para trascender; en fin, la suma de todo, son el esfuerzo por hacer realidad la transformación de fondo y forma de las organizaciones, pero sobre todo, de las personas.
Una vez que se venza la resistencia de los que mandan, podemos esperar que, además de la transformación de las organizaciones, se logre despertar en los ciudadanos el movimiento que hace muchos años es materia de discurso, y que por problemas culturales (otra vez la cultura) no hemos logrado concretar: la transformación de la sociedad en su conjunto.

lunes, 22 de marzo de 2010

Las Reuniones del Parnaso


Según el Sistema Empresa Inteligente, concebido por Anibal Basurto Amparano, el Parnaso es el ambiente ideal en el que se desarrollan las reuniones de planeación, seguimiento y evaluación que se llevan a cabo cada quince días con los líderes de cada micronegocio de la empresa.

Estas reuniones se conocen como Parnaso de presente y Parnaso de futuro; en el primero, el líder de cada micronegocio expone los estatus de su equipo con respecto a las áreas de éxito y su impacto contra los indicadores de la empresa; además, se generan compromisos para la gestión de cada líder y se proponen proyectos o mejoras para la formación de su gente para obtener mejores indicadores de futuro. En el segundo Parnaso, el de futuro, cada líder presenta las estadísticas de sus indicadores, y se generan compromisos que cada responsable del micronegocio adquirirá para mejorarlos.

Una característica de estas reuniones, es el hecho de que el líder principal de la empresa (Líder Magister) nunca participa, permitiendo con ello el fortalecimiento individual de los líderes en su formacion de auténticos empresarios ejecutivos, lo que les permite, en un entorno de igualdad, hacer reflexiones en forma colegiada y obtener los mejores resultados para la empresa. Es el lugar donde se reunen los soñadores.

¿Qué es la Era del Conocimiento?

La Era del Conocimiento, también llamada Revolución del Conocimiento, es el movimiento que la sociedad está haciendo suyo desde fines del siglo XX, para acabar con los más de cien años de actuar bajo los lineamientos y paradigmas de la Era Industrial, en la que se privilegiaba el hacer sin pensar, en lugar de el hacer pensando.

La nueva Sociedad del conocimiento en donde se materializa esta Revolución, según la propuesta al mundo sobre cómo deben ser las empresas en la Era del Conocimiento (“Sistema Empresa Inteligente”, Anibal Basurto Amparano, 2008), sustituye la antigua fórmula de sumar trabajo, tierra y capital para generar riqueza, con un nuevo concepto de creación de valor que resulta de aprovechar patentes, procesos, tecnologías, habilidades administrativas, experiencia e información acerca de clientes y proveedores.

A este nuevo concepto se le identifica como el Capital Intelectual, que se construye con nuevas actitudes y habilidades sociales que desarrolla la gente en las organizaciones a través de su inteligencia y arte, utilizando la trilogía información-aprendizaje-conocimiento, con la que se logran acciones sistemáticas que fortalecen dinámicamente el desarrollo de las empresas.

Sus postulados principales son: ejercer liderazgo en vez de autoridad; crear valor, en lugar de agregar valor; alcanzar la competitividad superando la calidad; trabajar para el cliente, no para el jefe; dar soluciones dinámicas totales, en vez de estáticas parciales; convertir en micronegocios los departamentos; mejorar los trabajos, en vez de hacer bien los trabajos; alfabetización funcional, en lugar de adiestramiento tradicional; reconocimiento como colaboradores en vez de empleados; Equipo Humano en lugar de Personal; crecimiento de las organizaciones con la gente, no a través de la gente.

Bibliografía

Basurto, Anibal. Sistema Empresa Inteligente, 2008. Empresa Inteligente, Hermosillo, Sonora, México. 970-94450-0-6, páginas 27-33

Estrategia Madre en las empresas

Estrategia Madre es la metodología encaminada a hacer que la empresa logre realizar su Misión y Visión, piezas fundamentales para alcanzar sus objetivos; en ella se estructuran los equipos de trabajo que se coordinarán flexiblemente, para conformar la estructura madre que dará lugar a la consecución de la Visión y Misión, atendiendo a las ventajas competitivas y las amenazas y oportunidades del análisis FODA, para que la empresa pueda enfrentar los retos que plantea el futuro inmediato y mediato. El Sistema Empresa Inteligente (Anibal Basurto Amparano, 2005) propone la utilización de esta herramienta como una directriz que determinará la manera en que la empresa logre su Misión Visión; la identifica con el nombre de el GRAN CÓMO, por ser la estrategia, diseñada y operada por el Corporativo, sobre la que van a orbitar las demás que adopte la empresa. Finalmente puntualiza que la Estrategia Madre está orientada a enfrentar las amenazas a través de aprovechar las oportunidades, mientras que las demás estrategias plantean el abatimiento de las debilidades aprovechando las fortalezas.

miércoles, 24 de febrero de 2010

SIRVEN LOS CONSULTORES Y LOS ASESORES ?

C.P. Ignacio Pinto Avelar
Matrícula A0109024
Maestro Ramón Ponce Domínguez
Artículo de Opinión
23 de febrero 2010

Si hicieramos una encuesta entre empresarios, profesionistas y público en general, en la que les pidiéramos su opinión sobre la utilidad que generan los consultores y los asesores, encontraríamos respuestas muy variadas, dependiendo de la información que tengan de los negocios en la actualidad; pero una opinión generalizada sería, sin duda, que tanto los consultores como los asesores no rinden los resultados que se esperan de ellos. Por cierto, son los asesores los que más mala fama tienen, principalmente cuando se trata de asesores de funcionarios públicos que son contratados atendiendo a compromisos políticos, de amistad y otros intereses, ya que su responsabilidad no va más allá de sugerir soluciones a los problemas que les son planteados; en cambio, los consultores, con un prestigio profesional sujeto a prueba en cada trabajo encomendado, inspiran mayor confianza y respeto por la formalidad y alcance de sus propuestas. Podemos concluir en este punto, que los asesores son meros consejeros privados que son invitados a colaborar sin mayor compromiso con terceros, mientras que los consultores son profesionales externos que se contratan por la calidad de sus trabajos, y que están expuestos al examen final de calidad por sus resultados.
Sin embargo, la opinión negativa de que hablamos, deberá desaparecer en la medida en que se conozcan los resultados de las acciones que emprendan unos y otros, lo que llevará a ubicar a cada quién en su realidad profesional:
· Los miles de asesores seguirán siendo cuestionados y calificados por el éxito o fracaso de quien los contrate;
· Los cientos de consultores serán reconocidos por los resultados de sus propuestas.
Este escenario que planteo, tendrá que ser reforzado con la participación activa de los Consultores Profesionales como gremio, constituyéndose en un cuerpo colegiado que agrupe a las distintas especialidades, las ordene y reglamente el uso del título de Consultor, además de convocar a sus miembros para que adopten un código de conducta que los incluya a todos, sin excepciones.

domingo, 21 de febrero de 2010

México en crisis: Liderazgo ausente

¿Recuerdan ustedes aquel personaje carismático que apareció a finales del siglo pasado, que convenció con sus desplantes y magnetismo a la mayoría de los mexicanos para que votaran por él para presidente de nuestro pais? ¿Recuerdan ustedes aquel enjundioso luchador social que en el 2006 estuvo a unos cuantos votos de convertirse en presidente de México?


Parece increible que de 100 millones de habitantes (ahora 120), apenas podamos encontrar a dos ciudadanos que pueden reconocerse como líderes, aún cuando ambos perdieron gran parte de su popularidad y el reconocimiento de sus seguidores al paso de los años, lo que pone en entredicho su liderazgo integral.

Curiosamente, los dos mencionados son de partidos políticos distintos del Partido Revolucionario Institucional, lo que nos da la primera pista para entender qué sucedió con los líderes ”deadeveras” desde 1946 a la fecha.

¿Qué pasa en México? ¿Dónde quedaron los jóvenes que se iniciaron en la política hace 20 años? ¿Y los de hace 10 años? La verdad es que se acabaron los procesos naturales que prevalecieron en la nación, que permitían el acceso a cualquier persona con cualidades de liderazgo para hacer carrera en el campo de la política, por el riesgo que significaban para los partidos por ser jóvenes con su rebeldía natural, por ser auténticos, respaldados por grupos vigentes y representativos, pero incontrolabales e inconvenientes para sus fines; por eso, los dirigentes de esos partidos políticos prefirieron renunciar a esos prospectos y, en su lugar, empezaron a crear y formar a sus propios sucesores. Estos nuevos aspirantes a representarnos en las cámaras, presidencias y gubernaturas, no necesitan liderazgos para obtener el apoyo anticipado de la población, ya que con las campañas a base de marketing ylogran convencer a los votantes. El problema para el país viene después, cuando los nuevos servidores públicos no le deben nada a la sociedad que los mantiene y, por esa “independencia,” hacen y deshacen con los programas nacionales lo que a sus partidos y grupos de poder atrás de ellos les conviene, no lo que el pueblo que los eligió reclama.

La partidocracia, como resignadamente hemos dado en llamar al sistema político que con nuestra pasividad alimentamos, no parece tener remedio en el corto plazo, ni en el mediano plazo siquiera, pues las reformas de fondo que permanecen intactas en el Poder Legislativo, como la energética, la fiscal, la política y la de estado, sólo podrán concretarse en la medida que no les quiten los privilegios que ahora tienen como partidos; por esa razón se han estado parchando las mismas leyes obsoletas.

El riesgo inminente (y la historia nos dice que es la terca realidad) es que se difiera la solución a todos los problemas y que sigan por años los discursos y las promesas nuevas. ¿Y nosotros?. Bien, gracias…criticando al gobierno.

Una sola salida le veo en el largo plazo: la participación en cuerpo y alma de los ciudadanos cansados de tanto esperar soluciones a problemas ancestrales en temas de justicia, alimentación, educación, y en últimas fechas el grave caso de la inseguridad pública.

¿Cómo? Convirtiéndonos todos, desde ahora, en líderes de nuestro entorno, unidos por las redes sociales o por los movimientos de defensa que formemos (ejemplos tenemos muchos en muchos paises), haciendo escuchar las voces y dejando ver la decisión de exigir a las autoridades, respuestas inmediatas a los reciclados rezagos de todos los tiempos. Hay que empezar.

Esta es nuestra responsabilidad generacional: rendir buenas cuentas a los jóvenes que nos vienen pisando ya los talones; qué pena ante ellos, nuestros hijos y nietos, sería el tener qué aceptar que no pudimos; no habrá excusas ni pretextos.


“Las seis características en las cuales los líderes tienden a diferir de los no líderes son la ambición y la energía, el deseo de dirigir, la honestidad e integridad, la seguridad en uno mismo, la inteligencia y el conocimiento relevante sobre el trabajo. Adicionalmente se puede agregar que las personas que tienen alta calificación en introspección tienen mucho más probabilidades de emerger como líderes. Algunas de estas características incrementan la probabilidad de triunfar como líder, aunque ninguna de estas garantiza el éxito”.

Mariano Sosa Sálico;

http://www.gestiopolis.com/recursos/documentos/fulldocs/rrhh1/rrhhmariano.htm